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OTRA VEZ LIBRE (versión HH)

Hice que Chat GPT contara la historia OTRA VEZ LIBRE, pero al estilo de HABLANDO HUEVADAS (HH). Para tal efecto, subí los últimos videos de HH, a fin de que Chat GPT estudiara el estilo de humor utilizado, y lo aplicara a la versión "normal". Este fue el resultado: OTRA VEZ LIBRE – versión sin filtro —Oe… ¿tú sabes qué significa que tu jefe te cite un viernes en la tarde? —¿Ascenso? —No, papi. Significa que ya no eres parte del presupuesto del siguiente Excel. Viernes. Yo entro tranquilo. Seguro otra felicitación. Otro “gracias por tu compromiso”. Y me suelta: —“Trabajas hasta fin de mes.” Así. Sin música triste. Sin PowerPoint. Fecha de vencimiento humana. Y yo pensando: ¿Pero qué hice? ¿Le bajé demasiado el gasto? ¿Arreglé demasiadas cosas? ¿Funcionó demasiado bien el hotel? Porque cuando yo llegué, ese edificio estaba poseído. Malos olores que parecían tener contrato indefinido. Presión de agua bipolar. Equipos de respaldo que eran respaldo… del museo. ...

OTRA VEZ LIBRE

Era viernes, ese día de la semana que suele venir con olor a libertad y termina, a veces, con aroma a sentencia judicial. Mi jefe me llamó a su oficina y, con la solemnidad de quien anuncia un eclipse, me informó que trabajaría “solo hasta fin de mes”. No había motivos razonables. O al menos no motivos confesables. Mis indicadores relucían como vajilla recién pulida, mis objetivos caían uno tras otro como pinos en un campeonato de bolos, y los problemas históricos del hotel —esas maldiciones técnicas que parecían heredadas desde la colonia— habían sido exorcizados por mis esplendorosas manos. Cuando llegué, el edificio tenía más achaques que un hipocondríaco. Malos olores crónicos que parecían tener ciudadanía propia, presiones de agua con más cambios de humor que adolescente en crisis, equipos estratégicos de respaldo convertidos en reliquias inservibles. Uno de los propietarios, el más criticón, al menos fue justo al decir que algunos de esos males existían desde la inauguración ...

Hacia la cima del Misti

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Mi viejo (super arequipeño) había conseguido un buen puesto (Superintendente de Mantenimiento Mecánico) en una compañía minera (El Madrigal) en Arequipa, así que después de pensarlo ½ vez, decide llevar a toda la familia a vivir a Arequipa…Dejamos Lima, rumbo al “extranjero”, con todas nuestras chivas. Nos alojamos provisionalmente en la casa de mi prima Betty y su esposo Teófilo, en Hunter. A Raúl y a mí nos matricularon en un colegio piloto cerca a la Plaza de Armas, en donde los characatos nos tenían bronca por el solo hecho de ser limeños “peruanos” y nos parábamos mechando para defender la honra de nuestro país. Mi vieja extrañaba diariamente a mi abuelita Luz…. Mi viejo la calmaba diciéndole que iba a comprar una casa en la Urb. Monterrey y allí viviríamos todos por el resto de nuestros días…felices para siempre. Mis hermanos Raúl y Tita y yo nos divertíamos todas las tardes en la chacra que tenía la familia de Teófilo, a unos minutos de su casa, en donde habían sembrad...

Alegría navideña

Cuando tenía 7 años, mi viejo trabajaba en el área de Mantenimiento de la empresa Cemento Andino en Tarma, y le tocó pasar Navidad en la mina. Así que decide llevar a mi vieja, a mí y a mis hermanos, al Casino de esta empresa, en donde festejaríamos la Navidad a lo grande- según El-. Ya en el campamento de empleados, con mis hermanos estábamos un poco aburridos esperando la Nochebuena …había una mesa larga con bocaditos y todo tipo de carnes, y las neveras estaban llenas de gaseosas y chelas…pero no había mucha gente, pues la mayoría estaba en Lima…  Decidí salir por los alrededores del casino con Javier, un pata –hijo de otro ingeniero - que recién había conocido, a fin de ver qué podíamos hacer para darle un ambiente más navideño al tétrico club… Nos sentamos frente al edificio y nos dimos cuenta que los focos de colores instalados alrededor de toda la fachada del edificio, estaban prendidos de manera perenne, y eso, no era bueno… Le propongo a Javier hacer que esos focos pr...

Decisión acertada

Cuando laboraba en Moyobamba, en el Proyecto Especial Alto Mayo, en la Sub Gerencia de Infraestructura Social, esperaba con ansias el fin de mes en que venía a Lima para estar valiosas horas con mi enamorada a la que inundaba de besos (con los respectivos devengados de los días del mes en que no estaba con Ella)…Los vuelos (en avión) con las benditas turbulencias me aterrorizaban tanto que preferiría no volar, pero el amor opacaba ese temor, así que la tortura que en ese tiempo para mí significaba la idea de morir sin haber cumplido mis sueños, se eclipsaba con la compensación de los besos a mi (y de mi) amada. Ese día y medio cada mes en Lima para mí era la gloria…paraba con mi flaca, y también con mi vieja, que tampoco quería separarse de mí, casi obstaculizando la intimidad que mi flaca y yo merecíamos después de un mes de no vernos. En ese entonces no existían los celulares, y la comunicación telefónica era complicada, y las llamadas a larga distancia las tenía que hacer a...

Se terminó la película...

No recuerdo cuántos años tenía, creo que año y medio, pues no poseía un repertorio lingüístico suficiente como para expresar mis sentimientos en aquel entonces… El asunto es que me encontraba viendo una película en el televisor, en donde me había compenetrado con el principal protagonista, un patita que saltaba del avión y de su mochila salía una gran carpa que frenaba su caída libre y lo hacía caer sin problemas en el suelo… Bueno, ese patita hablaba con muchas personas temas seguramente interesantes y graciosos, pues hacía que sus interlocutores se rieran, y yo también me reía. Había una chica en especial a la que él siempre miraba de una manera muy especial, y se ponía triste, y lloraba…y yo hacía un puchero. La película se fue desarrollando mientras que mi viejo, mi vieja y mi abuelito, conversaban animadamente… Hasta que mi viejo intenta cambiar de canal, y me dio una rabieta…así que decidió dejar que siga viendo esa película a sugerencia de mi abuelito….Luego de varios com...

Momento de Máxima Felicidad

Estaba mi vieja en su cama, en el hospital, luego de la diálisis… Los médicos le habían puesto otro catéter, y nos pidieron a los visitantes que tuviéramos la amabilidad de salir de la habitación. Ella lloraba y por ratos rezaba…y en un momento de desesperación solicitó ayuda a mi tía Rosa para que rezara también pidiéndole a Dios que termine su agonía. Yo estaba muy conmovido, y con un nudo en la garganta me acerco a mi vieja y peinándola con mis dedos le dije que se tranquilizara, que toda iba a pasar pronto, que se concentrara en algo bello y maravilloso que le hubiera sucedido, que recuerde algo que la había hecho muy feliz, algo que represente el momento máximo de felicidad en su vida… Y surgió efecto!!...Por un momento Ella se calmó, me miró fijamente a los ojos y sonrió apaciblemente (yo también me calmé)… y con una mirada muy tierna me dijo que sí, que sí funcionaba mi sugerencia de pensar en algo maravilloso…y siguió sonriendo de felicidad …..Curioso yo le pregunté: - ...