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Mostrando entradas de 2019

Alegría navideña

Cuando tenía 7 años, mi viejo trabajaba en el área de Mantenimiento de la empresa Cemento Andino en Tarma, y le tocó pasar Navidad en la mina. Así que decide llevar a mi vieja, a mí y a mis hermanos, al Casino de esta empresa, en donde festejaríamos la Navidad a lo grande- según El-. Ya en el campamento de empleados, con mis hermanos estábamos un poco aburridos esperando la Nochebuena …había una mesa larga con bocaditos y todo tipo de carnes, y las neveras estaban llenas de gaseosas y chelas…pero no había mucha gente, pues la mayoría estaba en Lima…  Decidí salir por los alrededores del casino con Javier, un pata –hijo de otro ingeniero - que recién había conocido, a fin de ver qué podíamos hacer para darle un ambiente más navideño al tétrico club… Nos sentamos frente al edificio y nos dimos cuenta que los focos de colores instalados alrededor de toda la fachada del edificio, estaban prendidos de manera perenne, y eso, no era bueno… Le propongo a Javier hacer que esos focos pr...

Decisión acertada

Cuando laboraba en Moyobamba, en el Proyecto Especial Alto Mayo, en la Sub Gerencia de Infraestructura Social, esperaba con ansias el fin de mes en que venía a Lima para estar valiosas horas con mi enamorada a la que inundaba de besos (con los respectivos devengados de los días del mes en que no estaba con Ella)…Los vuelos (en avión) con las benditas turbulencias me aterrorizaban tanto que preferiría no volar, pero el amor opacaba ese temor, así que la tortura que en ese tiempo para mí significaba la idea de morir sin haber cumplido mis sueños, se eclipsaba con la compensación de los besos a mi (y de mi) amada. Ese día y medio cada mes en Lima para mí era la gloria…paraba con mi flaca, y también con mi vieja, que tampoco quería separarse de mí, casi obstaculizando la intimidad que mi flaca y yo merecíamos después de un mes de no vernos. En ese entonces no existían los celulares, y la comunicación telefónica era complicada, y las llamadas a larga distancia las tenía que hacer a...

Se terminó la película...

No recuerdo cuántos años tenía, creo que año y medio, pues no poseía un repertorio lingüístico suficiente como para expresar mis sentimientos en aquel entonces… El asunto es que me encontraba viendo una película en el televisor, en donde me había compenetrado con el principal protagonista, un patita que saltaba del avión y de su mochila salía una gran carpa que frenaba su caída libre y lo hacía caer sin problemas en el suelo… Bueno, ese patita hablaba con muchas personas temas seguramente interesantes y graciosos, pues hacía que sus interlocutores se rieran, y yo también me reía. Había una chica en especial a la que él siempre miraba de una manera muy especial, y se ponía triste, y lloraba…y yo hacía un puchero. La película se fue desarrollando mientras que mi viejo, mi vieja y mi abuelito, conversaban animadamente… Hasta que mi viejo intenta cambiar de canal, y me dio una rabieta…así que decidió dejar que siga viendo esa película a sugerencia de mi abuelito….Luego de varios com...

Momento de Máxima Felicidad

Estaba mi vieja en su cama, en el hospital, luego de la diálisis… Los médicos le habían puesto otro catéter, y nos pidieron a los visitantes que tuviéramos la amabilidad de salir de la habitación. Ella lloraba y por ratos rezaba…y en un momento de desesperación solicitó ayuda a mi tía Rosa para que rezara también pidiéndole a Dios que termine su agonía. Yo estaba muy conmovido, y con un nudo en la garganta me acerco a mi vieja y peinándola con mis dedos le dije que se tranquilizara, que toda iba a pasar pronto, que se concentrara en algo bello y maravilloso que le hubiera sucedido, que recuerde algo que la había hecho muy feliz, algo que represente el momento máximo de felicidad en su vida… Y surgió efecto!!...Por un momento Ella se calmó, me miró fijamente a los ojos y sonrió apaciblemente (yo también me calmé)… y con una mirada muy tierna me dijo que sí, que sí funcionaba mi sugerencia de pensar en algo maravilloso…y siguió sonriendo de felicidad …..Curioso yo le pregunté: - ...

Biométricamente

La primera vez que fui a USA, a New Jersey, estaba algo palteado, con el temor de no entender las órdenes de los agentes policiales y funcionarios del aeropuerto de Newark, así que me puse en modo de alerta máxima para captar todas las instrucciones e incluso adelantarme proactivamente a algunas que eran muy evidentes… Tenía a la mano mi pasaporte y mi visa y puse cara de persona normal (se me hace un poco difícil…), reprimí mi manía de hacer bromas estúpidas relacionadas a temas delicados (recomendación repetida hasta el cansancio por mi flaca…), respiraba profundo… Avanzaba eficientemente por todos los procedimientos de migraciones, sin mirar a los ojos de nadie…sólo me dediqué a obedecer y obedecer… faltaba poco ya para la autentificación biométrica en donde un aparato iba a reconocer el iris de mi ojo con una iluminación infrarroja que reduce el reflejo en la córnea para poder visualizar óptimamente las estructuras complejas del iris… así que antes de llegar al aparato recono...

El Poeta de la Mina

Con mi vieja y mi hermano, llegamos a Ticapampa, en Ancash, donde se asentaba la empresa Cía. Minera Alianza, en la que mi viejo trabajaba, cuando yo tenía 14 años…No recuerdo cuál fue el motivo por el que mi vieja decidió caerle de sorpresa a mi viejo, pero me imagino que quería sacarse alguna espina. Eran más o menos las siete de la noche, y el ómnibus se detiene y al bajar, preguntamos a unos patitas con pinta de mecánicos, por el ingeniero Raúl Espinoz a, superintendente de mantenimiento de la mina…nos miran de pies a cabeza y nos dicen: “Ah, el ingeniero Chocano, sí, sí…en estos momentos está en el casino, lo vamos a llamar….”. Me pareció excelente esa chapa de “Santos Chocano”….recordé esos versos: “La sangre es española e incaico es el latido;/ ¡Y de no ser poeta, quizás yo hubiese sido /un blanco aventurero o un indio emperador!”… Esa chapa significaba que mi viejo utilizaba sus horas libres en la noche para crear poesía …qué bacán!... Osea, ya podía enseñarle algunos v...

Urinario Ecológico

Hace unos años, después de almorzar en el food court de Tottus de Las Begonias en San Isidro, y antes de regresar a la oficina, me entran unas ganas tremendas de miccionar, quería aguantar pero tuve que dirigirme casi corriendo a los SSHH del centro comercial… Me acerco al urinario derecho y empiezo a liberar el líquido elemento …. Al finalizar, y por acto reflejo, busco el fluxómetro para que fluya el agua, pero no lo encontraba… sigo indagando con mi mano libre alrededor del urinario, atrás de él, abajo, y nada! … me moví a lo Elvis Presley a fin de accionar algún escondido sensor de movimiento para que el agua salga a presión, pero ¡nada! … finalmente me di cuenta que el urinario no tenía fluxómetro, no utilizaba agua, era ecológico!!!!... emocionado con tal adminículo que ahorraba agua, y para plantearlo en mi empresa, decido tomarle fotos con mi celular con mi mano libre… pero el pata que estaba miccionando en el urinario de al lado, se tapa, y me mira algo raro, pero yo seguía...

Bienentendido

Había discutido con mi flaca por un malentendido que no pude explicar en su momento y que originó una zambacanuteada nuclear … por lo que decidí echar paños fríos a la situación, con flores, y al toque salí en el carro a buscar unas rosas rojas que a ella tanto le encantan. Mismo ambulancia sireneante, avanzo por la auxiliar de Marsano hasta llegar al costado del cementerio de Surquillo en donde compro un ramo de rosas sin preguntar el precio, y di media vuelta para retornar a casa rápidamente, gorreando una cuadrita en contra, pero, piña, no me había dado cuenta que un patrullero estaba a mitad de cuadra observando mi falta, y no sé qué me dijo por el altavoz, así que volteo en la esquina próxima y a toda velocidad y zigzagueando trato de perderme por las calles laterales, pero el patrullero empieza a seguirme… Acelero pensando sólo en entregarle a mi amada el ramo de rosas … pero el patrullero acelera también lanzando frases por el altavoz, y con la sirena amenazante. Ya casi f...